He contemplado innumerables testimonios acerca de la alabanza en tiempos difíciles y los resultados que ha traido a las personas que experimentaron practicarla, y los testimonios son maravillosos. Como hemos visto, la alabanza es fruto de una actitud y no de un suceso en nuestra vida. En la vida cristiana tú decides como sentirte y la actitud que debes tomar frente a cualquier cosa que esté a tu alrededor. Si la alabanza de nuestros labios y de nuestro corazón dependiera de los sucesos de nuestra vida nunca llegaríamos a nuestros objetivos. Una actitud de alabanza nos acerca más a nuestras metas, mas una actitud quejumbrosa nos puede dejar en el desierto para siempre.
La generación quejumbrosa tiene que ser sepultada en nosotros para que una nueva generación que alaba entre a la Tierra Prometida. Mucho va a depender nuestras victorias de aquello que abunda en nuestros labios.
No estoy diciendo que una generación tiene que morir literalmente, sino que esas actitudes tienen que ser "muertas" en nuestro corazón, para que den lugar a la manifestación del Hijo de Dios en nosotros. La queja nos hace andar en círculos, la alabanza nos hace andar en linea recta, pues los mandamientos de Dios se nos hacen más fáciles de sobrellevar. Lo natural en el hombre es quejarse, lo sobrenatural es alabar cuando todo está mal.
Practica la alabanza, y verás la vida con otros anteojos y serás introducido en una nueva dimensión.
domingo, 17 de julio de 2011
martes, 14 de junio de 2011
La Alabanza en nuestra vida II
Una persona que es agradecida con Dios es alguien que puede ver a Dios en los más mínimos detalles de su vida. No se detiene ante las posibles tristezas o males que puedan acontecer. Quien puede contemplar a Dios solo le provoca agradecer, alabar y adorar con todo su ser.
Muchas veces las personas viven amargadas y tristes, o inclusive, hay días que tienen muy buen ánimo y otros que están sumidos en la tristeza y decepción. Todo es cuestión de fe, pues la fe pone los anteojos del Espíritu ante todo lo que te rodea, mas la incredulidad pone los anteojos de la carnalidad ante todo tu alrededor.
"Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?" Juan 11:40
La fe es fundamental para dar una alabanza que agrade a Dios, pues sólo através de la fe podemos agradar a Dios. Con una alabanza sin fe, es prácticamente imposible que Dios se sienta agradado.
Otro aspecto que me gustaría destacar: La alabanza nos saca de cualquier prisión interna!! Cuando Pablo y Silas estaban en la prisión (en su peor expresión), comenzaron a cantar cánticos de alabanza al Padre, pero el poder de la alabanza no lo atribuyo al sonido de sus voces, o si eran los cantos de moda en ese tiempo, sino con la actitud y el corazón con el cual alabaron.
Puedes encontrarte en la prisión de una deuda, de la incredulidad, o una situación de la cual no encuentras salida. Cambia tu actitud!! cambia tu manera de manejar esas situaciones!! Ponte a alabar a Dios, y verás que las cosas van a cambiar a tu alrededor. Un terremoto espiritual puede ser causado cuando alabas con la actitud correcta, y no solo tu puedes ser libre sino también los que te rodean.
En la peor situación, no critiques a la gente, no maltrates con tus palabras, no te quejes, no maldigas a nada ni a nadie, SÓLO ALABA y verás la gloria de Dios.
Muchas veces las personas viven amargadas y tristes, o inclusive, hay días que tienen muy buen ánimo y otros que están sumidos en la tristeza y decepción. Todo es cuestión de fe, pues la fe pone los anteojos del Espíritu ante todo lo que te rodea, mas la incredulidad pone los anteojos de la carnalidad ante todo tu alrededor.
"Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?" Juan 11:40
La fe es fundamental para dar una alabanza que agrade a Dios, pues sólo através de la fe podemos agradar a Dios. Con una alabanza sin fe, es prácticamente imposible que Dios se sienta agradado.
Otro aspecto que me gustaría destacar: La alabanza nos saca de cualquier prisión interna!! Cuando Pablo y Silas estaban en la prisión (en su peor expresión), comenzaron a cantar cánticos de alabanza al Padre, pero el poder de la alabanza no lo atribuyo al sonido de sus voces, o si eran los cantos de moda en ese tiempo, sino con la actitud y el corazón con el cual alabaron.
Puedes encontrarte en la prisión de una deuda, de la incredulidad, o una situación de la cual no encuentras salida. Cambia tu actitud!! cambia tu manera de manejar esas situaciones!! Ponte a alabar a Dios, y verás que las cosas van a cambiar a tu alrededor. Un terremoto espiritual puede ser causado cuando alabas con la actitud correcta, y no solo tu puedes ser libre sino también los que te rodean.
En la peor situación, no critiques a la gente, no maltrates con tus palabras, no te quejes, no maldigas a nada ni a nadie, SÓLO ALABA y verás la gloria de Dios.
Continuará...
viernes, 10 de junio de 2011
La Alabanza en nuestra vida
Mucho se dice sobre la Alabanza dentro de la Iglesia. Tenemos ya un lenguaje que incluye la palabra "alabanza" dentro de nuestros cultos semanales, pero probablemente lo que llamamos de "alabanza" sea mucho más de lo que nosotros imaginamos. Hemos interpretado "alabanza" como el grupo de canciones rápidas dentro de un período determinado en el culto, y con muchas otras cosas que no tiene mucho que ver.
Primeramente ALABANZA se definiría mejor como ELOGIO. La alabanza es una respuesta de elogio y reconocimiento ante la contemplación de una persona, por lo que él es para ti o por lo que ha hecho por ti. La música se transforma en solo un vehículo que conduce la esencia de la alabanza: la expresión en gestos o en palabras de un corazón que contempla la persona de Dios.
Por otro lado, la alabanza no tiene mucho que ver con canciones, porque si bien es cierto la música es un vehículo de la alabanza, pero Dios no está muy interesado en el envoltorio de regalo, sino en el regalo en sí. Recuerda que Dios no mira como mira el hombre, porque Él ve el corazón (1 Samuel 16:7). Para entregar una alabanza que agrade a Dios, el corazón es lo primordial.
En otro aspecto, la alabanza tiene que venir como fruto de un corazón agradecido: "Entrad por sus puertas con acción de gracias, y a sus atrios con alabanza" Salmo 100:4.
Un corazón malagradecido jamás podrá alabar a Dios de una forma correcta, y un corazón agradecido viene como fruto de un corazón que aprendió a ver a Dios en cada detalle de su vida.
Continuará...
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