martes, 14 de junio de 2011

La Alabanza en nuestra vida II

Una persona que es agradecida con Dios es alguien que puede ver a Dios en los más mínimos detalles de su vida. No se detiene ante las posibles tristezas o males que puedan acontecer. Quien puede contemplar a Dios solo le provoca agradecer, alabar y adorar con todo su ser.
Muchas veces las personas viven amargadas y tristes, o inclusive, hay días que tienen muy buen ánimo y otros que están sumidos en la tristeza y decepción. Todo es cuestión de fe, pues la fe pone los anteojos del Espíritu ante todo lo que te rodea, mas la incredulidad pone los anteojos de la carnalidad ante todo tu alrededor.
"Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?" Juan 11:40
La fe es fundamental para dar una alabanza que agrade a Dios, pues sólo através de la fe podemos agradar a Dios. Con una alabanza sin fe, es prácticamente imposible que Dios se sienta agradado.
Otro aspecto que me gustaría destacar: La alabanza nos saca de cualquier prisión interna!! Cuando Pablo y Silas estaban en la prisión (en su peor expresión), comenzaron a cantar cánticos de alabanza al Padre, pero el poder de la alabanza no lo atribuyo al sonido de sus voces, o si eran los cantos de moda en ese tiempo, sino con la actitud y el corazón con el cual alabaron. 
Puedes encontrarte en la prisión de una deuda, de la incredulidad, o una situación de la cual no encuentras salida. Cambia tu actitud!! cambia tu manera de manejar esas situaciones!! Ponte a alabar a Dios, y verás que las cosas van a cambiar a tu alrededor. Un terremoto espiritual puede ser causado cuando alabas con la actitud correcta, y no solo tu puedes ser libre sino también los que te rodean. 
En la peor situación, no critiques a la gente, no maltrates con tus palabras, no te quejes, no maldigas a nada ni a nadie, SÓLO ALABA y verás la gloria de Dios.


Continuará...

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